4 razones para consumir miel, sobre todo en la estación invernal
1) Antibacteriana
La miel es un antibacteriano natural, por lo que es bueno consumirla no solo cuando se está enfermo, sino todo el año: debe consumirse diariamente y particularmente en los meses frÃos, ya que ayuda a fortalecer las defensas inmunes del cuerpo.
2) Antioxidante
La miel también contiene sales minerales y tiene importantes propiedades antioxidantes gracias a la presencia de flavonoides y ácido cÃtrico, que permiten combatir el daño celular y prevenir el daño relacionado con el envejecimiento. Según estudios recientes, la miel podrÃa incluso ayudar a reducir los niveles de colesterol.
3) A cada tipo con su caracterÃstica
Si bien las cantidades de fructosa y glucosa son más o menos constantes, las concentraciones de los diferentes compuestos fenólicos cambian entre los diferentes tipos de miel, que determinan una propiedad especÃfica, en función del polen con el que se compuso. La miel de castaño, por ejemplo, es particularmente beneficiosa para la salud del tracto cardiovascular y urinario, milflores es la más adecuada para los niños y la tos, mientras que la miel de acacia se recomienda especialmente para aquellos con problemas de azúcar en la sangre.
4) Azúcar más liviano
Lo que hace que la miel sea un edulcorante natural más ligero es su contenido de azúcares simples: con 70-80% de fructosa y glucosa, es más liviano que el azúcar refinado que contiene sacarosa.
Además, la fructosa tiene un mayor poder edulcorante, por lo tanto, implica la ingesta de pequeñas cantidades en comparación con el azúcar. Finalmente, la miel tiene un Ãndice glucémico más bajo que el azúcar y esto la hace preferible para los diabéticos en lugar del azúcar.
Atención con los niños
La miel, un alimento conocido por sus propiedades beneficiosas, podrÃa suponer un riesgo para la salud de los niños. Si se consume dentro del primer año de vida, de hecho podrÃa desencadenar botulismo infantil. El botulismo del lactante, afortunadamente muy raro, afecta a los niños menores de 12 meses de edad y es causada por Clostridium botulinum, conocido comúnmente como toxina botulÃnica, una bacteria que puede contaminar ciertos alimentos -entre ellos la miel- mediante la producción de una toxina muy peligroso. Entre los sÃntomas más comunes del botulismo infantil se encuentran problemas respiratorios, dificultad para mover la cabeza y movimientos en general, trastornos intestinales, somnolencia, salivación, apatÃa, dificultad para succionar leche o tragar, llanto inusual y débil. Estos sÃntomas pueden ocurrir incluso después de un mes desde que el bebé ha entrado en contacto con la toxina. En presencia de estos sÃntomas, es aconsejable contactar a un pediatra de inmediato.
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