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El vino y la salud
Reacciones alérgicas
Algunas personas, sin saberlo, bebiendo moderadamente, e incluso después de tomar sólo una copa de vino pueden presentar reacciones adversas. Esto puede ocurrir cuando se bebe un vino blanco rico en dióxido de azufre (por ejemplo vinos de Sauternes) que causan reacciones alérgicas especialmente en los asmáticos.
Si en cambio se presenta un dolor de cabeza, una de las causas probable es la presencia de histamina en los vinos tintos. En este caso es recomendable la elección de vinos orgánicos que no utilizan aditivos quÃmicos y cuyo contenido de azufre es muy bajo.
Vino y calorÃas
Tanto el vino tinto como el blanco contienen muchas calorÃas. Cuanto menor sea el contenido de alcohol menos serán las calorÃas. Los vinos secos son menos calóricos que los dulces: una copa de vino blanco seco contiene 90 calorÃas frente a los 120 de un vino tinto con cuerpo, mientras que en un vino dulce alcanzan las 135.
Una regla general es que el cuerpo de un varón promedio puede procesar cerca de una porción de alcohol por hora, mientras que el cuerpo de las mujeres y de los adultos mayores necesita el doble de tiempo y, conforme se envejece, el metabolismo disminuye, lo que significa que sus cuerpos pueden soportar menos alcohol. Â
Pequeños trucos para beber "saludablemente"
- Evite beber con el estómago vacÃo.
- Lo mejor es beber regular y moderadamente en lugar de demasiado de vez en cuando.
- Algunos medicamentos pueden producir reacciones desagradables cuando se mezclan en alcohol. Si usted está comenzando un tratamiento, pregunte siempre las instrucciones de su médico. Por ejemplo, se sabe que tomar antihistamÃnicos mezclados con alcohol puede provocar somnolencia y otros efectos secundarios.
- Si va a una fiesta o reunión, donde abundará el alcohol, asegúrese de ir con alguien que no beba para que conduzca el automóvil de regreso.
- La manera más importante de asegurarse de maximizar los beneficios saludables de beber alcohol sin generar problemas de salud consiste en prestar atención a lo que se bebe, asà como a cuándo y cuánto se bebe. Establezca un lÃmite en su consumo antes de comenzar a beber. Dar sorbos —no tragos— a la cerveza, el vino o el licor, y alternar estas bebidas con una cantidad igual o mayor de agua ayuda a que el cuerpo controle el alcohol, además de acompañar las bebidas con alimentos saludables.
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