La dieta de 22 días de Jennifer Lopez

Beyoncé, Jennifer Lopez, Jay-Z, Shakira, Gloria Estefan y Pharrell William son solo algunas de las VIP que se confían en la receta mágica del nutricionista Marco Borges, el creador de la dieta de 22 días. Poco más de tres semanas para perder hasta 11 kg y aprender a introducir hábitos saludables en la vida diaria.

Según Borges, su régimen dietético incluso podría modificar los genes de nuestro cuerpo activando los que nos mantienen sanos y desactivando los que favorecen el desarrollo de enfermedades como las cardíacas, la diabetes y el cáncer. ¿Pero cuál es el camino sugerido por el nutricionista en la práctica?

"Comprométanse a introducir hábitos nuevos y más saludables durante veintiún días", dice Borges, "y el vigésimo segundo encontrará una versión mejorada de sí mismo. Además, si lo has hecho durante tres semanas, puedes hacerlo para siempre".


El primer paso: sí a las verduras

Las frutas y los vegetales se encuentran entre los primeros alimentos en los que hay que centrarse para lograr el éxito del nuevo programa. Sí a los alimentos crudos, consumidos con poco condimento y preferentemente orgánicos. Podrán proporcionarnos la cantidad correcta de proteínas y energía y, al mismo tiempo, no obligarán a nuestro cuerpo a hacer un gran esfuerzo para digerir y asimilar alimentos complejos y muy elaborados. De acuerdo con las indicaciones de Borges, también es bueno evitar los alimentos preparados y ricos en colorantes, sal y aditivos. Sí, a los naturales, en definitiva, para redescubrir el poder de la simplicidad.


La proporción correcta

En una dieta a base de verduras, legumbres y frutas, el conteo de calorías ocupa un segundo plano. Aquí, en cambio, se debe vigilar la proporción correcta que tendrá que acercarse a un 80% de carbohidratos, 10% de grasa y 10% de proteína. Si se tiene un fuerte objetivo de pérdida de peso, será preferible tomar cereales y legumbres por la mañana, distribuyendo en las otras comidas verduras y frutas. En cuanto a las grasas, la de 22 días permite no obsesionarse con el conteo, ya que simplemente se consumen con condimentos.


En el vaso solo (mucha) agua

Agua, agua y limón, tés y tisanas sin azúcar: hay que hidratarse prefiriendo estos líquidos y concentrándose principalmente en beber agua estrictamente a temperatura ambiente. Por otro lado,un no decidido a las bebidas carbonatadas y azucaradas, a la cucharadita de azúcar en el té de la mañana y a todas las calorías líquidas que se puedan evitar.

En cantidad, sin embargo, es recomendable beber al menos ocho vasos de agua de 250 ml. Para simplificar la ingesta, siempre beber un vaso antes de cada comida y uno después, de esta manera ya se habran bebido seis. Utilicemos a los demás para calmar la sensación de hambre.

Y si se desea beber algo diferente, se pueden probar algunas infusiones detox para beber incluso frías como: té a la menta, té con limón y jengibre, té verde con limón, té con lavanda, etc.


La importancia de la regularidad

El consumo de tres comidas al día distribuidas regularmente a lo largo del día sin excederse con bocadillos y degustaciones de comida fuera de horario, permitirá mantener bajo control los alimentos ingeridos todos los días. Pero para un efecto óptimo, también tendremos que darnos nuevas reglas para el reloj: una vez que despertemos no tendremos que esperar más de media hora antes de desayunar. Por la noche, sin embargo, es importante no consumir alimentos o bebidas azucaradas en las dos horas previas a dormir.


Entre los fundamentos: la actividad física

Borges no se diferencia de otros nutricionistas y destaca lo esencial que es realizar al menos 30 minutos de diaria para optimizar los efectos de la dieta. Su objetivo educativo, sin embargo, va más allá de la necesidad inmediata de perder peso y apunta a conquistar una nueva rutina.

Invita a tratar de insertar movimientos en nuestros hábitos, pequeños ejercicios y movimientos alternativos que puedan alterar nuestros malos hábitos. Por lo tanto, sí al deporte, pero también a los paseos entre el hogar y el trabajo, alrededor de la cuadra, los paseos en bicicleta por la ciudad y los ejercicios de cuerpo libre que se realizarán tan pronto como se despierte. Un poco de imaginación nos ayudará a encontrar nuevos estímulos y a considerar el movimiento como una de las muchas citas diarias a las que no podemos renunciar.

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