¿Por qué las nueces, almendras y avellanas son buenas para la salud?
El primer estudio examinó el efecto de una amplia gama de frutas y frutos secos sobre el sÃndrome metabólico. Investigadores de la Universidad de Loma Linda estudiaron a 803 adultos, mediante un cuestionario de frecuencia alimenticia, evaluando las consecuencias del consumo de frutos secos tanto juntos como por separado.
Los resultados demostraron que una dosis de 28 gr. de frutos secos por semana se asociaba significativamente con un 7% menos de sÃndrome metabólico y trastornos relacionados. Es interesante observar que mientras que el consumo total de los frutos secos se ha asociado con una menor prevalencia de sÃndrome metabólico, las nueces, en particular, parecen aportar efectos beneficiosos en este sÃndrome, sin importar la edad, estilo de vida y otros factores de la dieta.
El segundo estudio, de National Health and Nutrition Examination Surveys, observó a 14.386 adultos entre 2005 y 2010. A partir de los datos recogidos, los investigadores concluyeron que aquellos que consumÃan frutos secos tenÃan una mayor ingesta de nutrientes tales como fibra, potasio, magnesio, pero al mismo tiempo, una menor ingesta de azúcar, grasa saturada y sodio, en comparación con aquellos que no consumÃan frutos secos. Quienes consumÃan frutos secos también tenÃan una menor presión arterial sistólica, una mayor presencia de colesterol "bueno", un menor peso corporal y una cintura reducida. En general, la disminución deestos factores de riesgo podrÃan conducir a una mejor salud.
Por último, un tercer estudio examinó diferentes marcadores en el riesgo de enfermedades cardiovascular . En 2011, investigadores de la Universidad de Toronto y del Hospital de St. Michael de Canadá, publicaron el estudio más grande realizado acerca de la relación entre loa frutos secos y la diabetes, que muestra que el consumo diario de estos alimentos, ensustitución de los hidratos de carbono, son capaces de mejorar el control de la glucosa y los lÃpidos en sangreen pacientes con diabetes tipo 2.
También se encontró que el consumo de frutos secos se asocia con un aumento de los ácidos grasos monoinsaturados (grasas buenas) en la sangre, correlacionado con una disminución en el colesterol total, el colesterol LDL (el malo), la presión arterial, el riesgo de enfermedad coronaria en 10 años y el HbA1c (un indicador de control de azúcar en la sangre).
Estos tres nuevos estudios, independientes entre sÃ, aumentan la evidencia de que el consumo de frutos secos puede mejorar nuestra salud.
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