CÃtricos, preciosos aliados contra la obesidad
Cómo funciona el proceso
Veamos juntos cómo funciona el proceso metabólico y cuáles podrÃan ser los beneficios para todos, asà como para aquellos que tienen problemas con la obesidad.
Cuando acumulamos demasiada grasa, nuestras células producen desechos, llamados radicales libres, que pueden provocar daños y mutaciones en las células. Como mecanismo de autodefensa, por lo tanto, nuestro cuerpo produce moléculas antioxidantes. En el caso de la obesidad, sin embargo, los radicales libres se liberan en cantidades que son demasiado altas para ser contrarrestadas por el organismo.
Durante este proceso, los antioxidantes contenidos en los cÃtricos entrarÃan en juego, vieniendo en nuestra ayuda. Según los investigadores, el consumo de cÃtricos reducirÃa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina y obesidad abdominal, todas las enfermedades tÃpicas de quienes llevan un estilo de vida sedentario y siguen una dieta rica en grasas.
El estudio podrÃa dar un gran impulso a la investigación para combatir otras enfermedades graves, que a menudo son una consecuencia directa de la obesidad, incluida la diabetes y las enfermedades cardÃacas. En particular, el equipo ha demostrado que la espertina de las naranjas combinadas con tratamientos farmacéuticos pueden reducir la glucosa en sangre y la secreción de insulina, mejorando asà la salud de las arterias.
Nuestros resultados - explica Paula S. Ferreira, del grupo de investigadores - indican que en el futuro se podrÃan usar flavonoides cÃtricos para prevenir o retrasar enfermedades crónicas causadas por la obesidad en humanos. Sin embargo, a pesar de no haberse revelado una pérdida de peso en los conejillos de Indias, aún sin pérdida de peso, los conejillos de Indias resultaron más sanos y con niveles reducidos de estrés oxidativo, daño hepático, azúcar y grasa en la sangre. Nuestra investigación, concluye la médica, indica finalmente que consumir cÃtricos probablemente también ayude a las personas no obesas, pero con riesgo de enfermedad cardiovascular, resistencia a la insulina y obesidad abdominal debidos a una dieta rica en grasas.
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