Con el frÃo se engorda más?
Según un estudio estadounidense en el otoño se aumenta la ingesta de grasas y calorÃas, que alcanza su punto máximo en la temporada de invierno (unido a un nivel mÃnimo de la actividad fÃsica). En un dÃa se consumen un promedio de 150 calorÃas más, lo que puede provocar hasta un aumento de peso igual a medio kilo más por cada mes!
Investiguemos más a fondo las razones de este curioso fenómeno.
Para nuestro cuerpo la producción de calor es una prioridad, por lo que se tiende a comer más cuando la temperatura baja. Cuando las habitaciones disponen de calefacción y la exposición al frÃo es limitado, entonces las grasaa que comemos de más, se depositan en los tejidos grasos. Eso no es todo. En invierno hay una reducción de la energÃa psÃquica debido a la reducción de las horas de sol. La falta de luz favorece la pereza y la inactividad, apagando las luces del buen humor. lo que nos lleva a ingerir comida en exceso. Sin contar que nuestro metabolismo se induce a trabajar más lentamente y por tanto quema menos calorÃas.
La sopa en el invierno
Para contrarrestar esta tendencia a "engordar" es importante adoptar un estilo de vida saludable, dormir al menos ocho horas por dÃa, no dejar el gimnasio y no dejarse llevar por tentaciones golosas. Un valioso aliado a la lÃnea es la sopa de verduras. Rica en agua y fibra, ingerida en el comienzo de las comidas produce primero una sensación de saciedad, llenando el estómago sin exagerar en las calorÃas.
Qué sopa consumir?
Por supuesto, una versión de pocas calorÃas. Puede ser incluso la sopa congelada sin grasa añadida, que se puede encontrar en el supermercado o, much mejor, la sopa casera con verduras de efectos diuréticos, como la de cebolla, hinojo, calabacÃn, col o tomates.
Hay muchas sopas sabrosas para probar!
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