Cocinas del mundo: LÃbano
La cocina libanesa es quizás una de las expresiones más tÃpicas de la cocina de Oriente Medio, muy diversa y muy influenciada por la tradición árabe-musulmana, esto es especialmente notable en la prevalencia del uso de cordero, la abundante utilización de frutos secos, almendras y piñones y, sobre todo en los condimentos a base de jugo de limón.
Entre los platos más famosos están el 'bi-tahineh Hommus (puré de garbanzos y pasta de sésamo y semillas), el baba Ghanush (puré de berenjena asada) y el falafel (albóndigas de frijoles secos), alitas de pollo marinadas en aceite, limón y un montón de ajo.
Las sopas son ligeras, enriquecidas con lentejas y condimentadas con canela.
Un plato tÃpico es el tabbooleh, una ensalada de perejil, tomates y trigo burgol, con muchas variantes, el sabor recuerda al limón decididamente; el Kibbeth es el plato nacional de LÃbano, Siria y Jordania.
Muchas son las verduras como el calabacÃn, calabaza, berenjena y acelgas que se hacen rellenas de vegetales , carne y arroz y frutos secos y carne.
Se encuentra comúnmente en las mesas los "kabees", encurtidos libaneses, pero también ensaladas y un muchas frutas de temporada.
Los postres de la cocina libanesa incluyen preparaciones de un nivel casi "profesional" lo que hace que sea casi imposible prepararlas en casa, normalmente se comen fuera de casa en las cafeterÃas.
La deliciosa cocina libanesa utiliza ingredientes frescos y especias sabrosas y refinadas; los libaneses han desarrollado los mejores aspectos de las cocina turca y árabe, dándoles un toque francés.
El café árabe está muy difundido. Entre las brebidas analcoholicas están la 'jellab', una bebida deliciosa hecha de pasas de uvas servido con piñones, y el ''ayran ', una bebida hecha de yogur. El alcohol es barato y ampliamente disponible; el licor más popular es el ''arak", que se mezcla con agua y hielo.Â
En el LÃbano existe también una cultura del vino, diferente a la de otros paÃses de la región. Fueron los fenicios hace 4.000 años, los que llevcaron la cultura de la vid. El cultivo de la vid se mantuvo e incluso mejoró con la llegada de la comunidad cristiana ortodoxa al territorio, aunque la producción se limitaba al consumo para los ritos eclesiásticos y sus mesas.
Pero quien dió un impulso a la producción de vino fue la ocupación francesa, en particular en el perÃodo entre las dos guerras mundiales, cuando se plantaron vides de Chardonnay y Sauvignon.
Hoy el LÃbano tiene una producción de 5 millones y medio de botellas al año, exporta a 18 paÃses, y el 90% provienen del valle de la Bekaa.
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